Desde la preventa en Octubre, esperaba estar en el Foro con Coldplay. Como premio a los que llegamos a tiempo, a las 8pm abrió una banda mexicana, a quienes al parecer y con toda la intensión los ingenieros de sonido hicieron aparentar que estaban probando equipo, al cuarto track ubicamos que era Le Baron, por el mini-coro que trabajosamente se escuchaba de “ven conmigo”.
Como Segunda banda telonera apareció un cuarteto de chicas, con una voz increíble y una mezcla única, jugando con unas percusiones electrizantes, hasta una maraca y un pandero, Bat for Lashes, logró animar la espera y calentar los ánimos con un performance genial, además varios “gracias y buenas noches” en español.
Casi a las 9:50pm se apagaron todas las luces del Foro, los gritos emocionados antecedieron una vista satelital en las pantallas del escenario, donde en caída libre y a una velocidad vertiginosa la cámara llegaba desde el Espacio sideral al Foro Sol justo al lugar donde estábamos. Iniciaron los acordes de “Life in Technicolor”, continuo con la declaración de que no quiere ser un soldado “Violent Hill” a la escucha.

Como buenos ingleses continuaron con “Clocks”, y sin darnos cuenta del cielo cayeron unas esferas amarillas que saturaron a la banda que estaba de pie, comenzó “Yellow” y Chris Martin gritó en español “Más fuerte por favor” la emoción se veía en su cara, en los acordes de las guitarras, en la batería. La banda en la explanada empujaba las esferas amarillas. Las sorpresas continuaban, maripositas de colores salieron de los extremos de las pasarelas del escenario. “Viva la Vida” y estalla la pirotecnia de colores luciéndose en el cielo citadino, slides en las pantallas, tomas a la banda, shots a las masas que coreaban todas las canciones.
Chris Martin -guapísimo- se lució con varios solos en el piano en The hardest part –que dedicó a Frida Khalo- y Postcards from far Away, su emoción era contagiosa, gritaba en español “los teléfonos saquen los teléfonos… mi español is so fucking terrible” con lo que la banda correspondía en gritos. Organizó la famosa “Ola Mexicana” con celulares, los ánimos estaban prendidísimos.
Después de que nos dijeran que no estaban “Lost” la música se interrumpe abruptamente y suena una canción tipo Frank Sinatra, la cara de “what” en los vecinos, creyendo que ya se despedían. Unos reflectores acompañaron al cuartero sobre la pasarela lateral hasta donde se dividían las vallas de VIP y las preferenciales ¡Había un mini escenario! Una tarima de 2 x 2 para hacer un unplugged cerca del público, sin guarros ni los odiados Lobo, a unos cuantos centímetros de los afortunados que se acomodaron en ese lado de la valla. Creo que ese fue uno de los puntos donde hicieron más conexión con el público, dejaron el escenario y tomaron una bandera mexicana y Will cantó Death Will Never Conquer y terminaron con una inédita “Don Quixote”. Ya de regreso en el escenario principal el público pedía más, y así fue. Al terminar se escuchó la clásica petición de “Otra, otra”, los pies de quienes estaban en gradas sonaban como un ejército marchando, regresó el cuarteto con cambio de vestuario.

Aunque mis amigos se hayan quedado con ganas de escuchar “Trouble” y de que no nos dieran el CD de regalo –bien por Colplay, mal por Ocesa por no darlos a la entrada como gente civilizada-, fue un concierto que demostró que Coldplay se ha llevado el corazón de los mexicanos en esta gira.
Por Paola Ekáterin
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